Soy entre muchas otras cosas, una mujer que atravesó cinco años de infertilidad. Tras ese recorrido de mucho dolor, pérdidas y aprendizajes la vida me fue transformando y después de años de formación como counselor y de mi propio trabajo personal, me dedico a acompañar a otras mujeres y parejas que atraviesan desafíos reproductivos. Porque entiendo que la infertilidad no es solo un tema médico, sino una herida emocional que debe ser acompañada.
Mi forma de acompañar
Desde una mirada biopsicosocioespiritual trabajo brindando un acompañamiento cercano, cálido y con enfoque centrado en la persona, sabiendo que la infertilidad puede impactar en muchos ámbitos de la vida. Estoy convenicida de que nadie debería atraversar esto solo y es por eso que te ofrezco un espacio lleno de presencia y humanidad en donde puedas expresar todo lo que sentís.
Te acompaño a:
– conectar con tus emociones
– transitar la incertidumbre
– elaborar e integrar duelos
– mejorar la comunicación con vos mismo/a y tu entorno
– mejorar el vínculo de pareja
– revisar creencias
– tomar decisiones con mayor claridad
– y a vivir de la manera más saludable posible este complejo proceso de la infertilidad.